Días 1 y 2: Vuelos de Barcelona a Perth

Bueno, después de mucho esperar, por fin llegó el día de empezar nuestra aventura por Australia!

Nuestro vuelo salía del Aeropuerto del Prat de Barcelona pasadas las 16 horas, después de una mañana corriendo para terminar de hacer maletas y ultimar preparativos. En el aeropuerto de Barcelona había montado un buen caos porque había vaga de controladores aéreos en Italia, y había vuelos cancelados y otros con retrasos.

Por suerte el nuestro salía puntual a la hora prevista! El plan era volar hasta Perth, haciendo escala en el Aeropuerto de Dubai, para hacer un cambio de avión.

Vuelo Barcelona – Dubai

La compañía que operaba el vuelo era Emirates, que tiene su base en el Aeropuerto de Dubai, y por eso se hace allí la parada.

Este primer vuelo, lo hicimos con el Airbus A-380, el avión de pasajeros más grande del mundo! En función de la configuración, llegan a tener una capacidad superior a los 800 pasajeros. Es el primer avión que tiene dos pisos a lo largo de toda el fuselaje, consiguiendo casi 500m2 de superficie de cabina.

La verdad es que es un avión muy impresionante, y eso que solo vimos la planta baja! Pero da una sensación de inmensidad…! A nosotros nos tocó en la fila 89, y habían bastantes más asientos hacia atrás…

De hecho,  ya cuando es hora de embarcar, en función de la zona del avión a la que vas, te dividen por grupos y te conducen a través de uno de los tres fingers de embarque que montan, para evitar aglomeraciones.

Airbus A380 en el Aeropuerto del Prat

Airbus A380 en el Aeropuerto de Barcelona, para hacer el trayecto Barcelona – Dubai

El servicio de a bordo de Emirates es muy muy bueno. Yo es el mejor que he visto nunca.

Por un lado el servicio del personal de abordo, superatento y muy educado. Luego la barra libre que se tiene de bebidas (con y sin alcohol) y snacks, cuando quieras y tanto como quieras. Y también por los menús que ofrecen de desayuno, comida o cena. Menús super completos y sabrosos!

Abordo del Airbus A380 de Emirates

Aparte está el sistema de entretenimiento de abordo, que funciona a través de la pantalla táctil personal que tienes enfrente de tuyo, junto a unos auriculares que te dejan.

Tienes infinidad de películas para elegir, tanto clásicos como películas que en cartelera. E incluyendo varios idiomas entre los cuales el español. Concretamente en español, habría unas 20 o 30 películas para elegir. Además de películas tienes temporadas enteras de series de televisión, reportajes de destinos turísticos, radios, CDs de música, juegos, e incluso la posibilidad de conectarte a Internet (aunque esto último, previo paso por caja).

Después de 6 horas de vuelo, que nos pasaron rapidísimas, llegamos al Aeropuerto de Dubai!

Vista de la cámara del Airbus A380 en el momento de aterrizar en Dubai (disponible desde de la pantalla personal)

El aeropuerto de Dubai

Dubai es el reino de la ostentación, donde todo es lo más lujoso y lo más grande del mundo. Y por supuesto, con el aeropuerto no podían ser menos… así que llegamos al aeropuerto más grande del mundo.

Una especie de metro para moverte de la zona de llegadas a la zona de salidas, cascadas de agua en las paredes dentro del aeropuerto, ascensores gigantes de cristal para no tener que ir por las escaleras mecánicas… Y las tiendas, como no, tampoco pueden ser ordinarias… Te vas encontrando tiendas de Channel, Gucci, de Moët Chandon con botellas en fresco (imagino por aquello de si te has quedado con sed en el avión), y todo de este estilo…

La diferencia horaria entre España y Dubai es de 2 horas, por lo que al llegar allí, eran ya las 12 de la noche. Allí estuvimos el par de horas que duraba la escala, mientras esperábamos la salida del siguiente vuelo, que nos llevaría ya hasta Perth.

Vuelo de Dubai a Perth

El siguiente vuelo, también era operado por Emirates. De hecho todos nuestros vuelos los teníamos contratados con Qantas, la compañía aérea australiana por excelencia. Y Qantas, para los destinos internacionales, trabaja con vuelos operados por Emirates. Por esa razón volamos con Emirates.

Aquí ya tocaba un vuelo más en serio, en total eran 10 horas y media de vuelo. Y eso que nos quedábamos en Perth, que está en la costa Oeste, y por lo tanto la parte de Australia más cercana a España.

Los servicios a bordo, fueron iguales que en el primer vuelo, aunque ya no viajábamos con el Airbus A-380, sino con uno de Boeing. En este segundo vuelo, aprovechamos para dormir un poco, pero no tanto como nos hubiera gustado…

Llega un momento del vuelo que las azafatas te reparten el Incoming Passenger Card, un formulario que debes rellenar en el avión y entregar en el Control de Aduanas al entrar a Australia.

Parte delantera del Incoming Passenger Card

Al tratarse de una isla, son muy estrictos en el control de entrada de ciertos alimentos prohibidos. En este sentido, en las aduanas ves por todos lados contenedores donde tirar cualquier comida que lleves en la mochila. Además ves a muchos operarios haciendo controles buscando estos alimentos prohibidos en las mochilas de los que llegan.

Llegada a Perth

Bueno, pasadas las casi 11 horas de vuelo desde Dubai, ya estábamos preparados para nuestro aterrizaje a tierras australianas!! Por fin!!

Visión de Perth desde el avión

Perth a la vista desde el avión! La primera vez que vemos tierras Australianas!

Al llegar a Perth, teníamos que adelantar 4 horas más el reloj, respecto la hora que teníamos en Dubai. O sea, en total, 6 horas más respecto la hora española. Al llegar, eran ya las 17:30 del día siguiente al que habíamos salido de Barcelona. En total, llevábamos ya unas 20 horas de vuelos! :s

Temíamos un poco a los controles de aduanas, porque habíamos leído en muchos sitios de Internet que eran muy estrictos, y los operarios muy desagradables. Pero en nuestro caso fue todo lo contrario. Nos atendió una mujer super simpática, que hasta nos felicitó por nuestro reciente matrimonio.

Una vez ya habíamos pasado las aduanas y ya teníamos nuestras maletas, nos desviaron junto unas cuantas personas más. Nos llevaron a una zona con una línea pintada en el suelo, donde nos hicieron poner las maletas y el equipaje de mano, y también a nosotros mismos. Al cabo de un momento aparecieron con un perro , que fue rastreando a los pasajeros que allí estábamos y a nuestros equipajes. Imagino que sería algún control de drogas…

Pasado esto último trámite por fin salimos ya del aeropuerto!

Afuera nos esperaba un transfer que nos tenía que llevar hasta el hotel. Era la primera vez que teníamos contratados los transfers para desplazarnos de los aeropuertos a los hoteles, y la verdad es que es un puntazo! :D Tal y como sales, tienes ahí alguien con tu nombre, que te lleva directo al hotel en un periquete! Te olvidas de buscar buses, trenes, y cargar con las maletas.

¡Qué rápido se acostumbra uno a las comodidades!

Llegamos al hotel de Perth

En 20 minutos nuestro amigo chino (el chófer) nos dejaba en la puerta del hotel Sullivans Hotel, en el cual estaríamos alojados los dos días que pasaríamos en Perth.

Ese día, después del palizón del viaje, no hicimos demasiada cosa más. Al hacer el checkin en el hotel, conocimos a la recepcionista, que era una italiana que había estado viviendo en Barcelona, y hablaba un español muy bueno.

El día siguiente, teníamos una excursión en que un bus nos recogía en el hotel a las 7 de la mañana, así que nos instalamos en el hotel. Y una vez acomodados, bajamos al restaurante del propio hotel a cenar algo sobre las 7 de la tarde (allí van al “horario Europeo” o podríamos decir al “horario no español”). Después de eso nos fuimos a dormir, porque estábamos hechos polvo y muertos de sueño!

 

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